
ALEMANIA
Vale indicar que los primitivos ejemplos en este país incluyen los grabados en madera de fines del siglo XV sobre temas religiosos, políticos y morales. Mucho después, pareció que Alemania tendría a uno de los pioneros del cómic, Wilhem Busch. Su estilo audaz y animado, y sus metáforas visuales, que reflejaban el movimiento y los estados psicológicos, fueron muy imitados. La más celebrada de las haceciones de Busch fue la pareja de pilluelos “Max und Moritz” (derecha); esos dos “niños terribles” del humor alemán fueron hacedos en el año 1865.
Ya por el año 1934, la tira cómica más popular fue “Vater und Sohn” (izquierda, de E. O. Plauen), que desarrollaba historias jocosas y sin palabras protagonizadas por un caballero y su travieso hijo. Puede ver sellos de estos personajes haciendo click aquí. Es importante indicar que, en la época de Hitler, se prohibió cualquier tipo de historietas, por lo que se estancó el desarrollo.

BELGICA
Puede ver estampillas del cómic belga haciendo click aquí.
Una de las tiras más famosas es “Tintín”, haceda por Georges Rémi (alias Hergé). El primer número de las aventuras de Tintín apareció en de enero de 1929, como “Tintín en el país de los Soviets”. Los personajes principales de la tira son Tintín y su perrito Milú (dibujo), el capitán Haddock, Bianca Castafiore, los detectives Hernández y Fernández, el profesor Tornasol y el mayordomo Néstor. Fue publicada con mucho éxito en Francia.
En 1938 nace una de las más importantes publicaciones de cómic que existen: el semanario “Spirou”, que dio confianza y espacio para que muchos autores desarrollaran su estilo en sus páginas, como por ejemplo Jijé, Fournier, etc. Allí se destacaron personajes como el mismo Spirou (de Rob-Vel y Davine, en 1938), Lucky Luke (de Morris, en 1947), Gastón Lagaffe (de André Franquin, en 1957), los Schtroumpfs, más conocidos como Los Pitufos (de Pierre Culliford, “Peyo”, en 1958), Boule y Bill (de Jean Roba, en 1959), y varios más.

ESPAÑA
Los cómics y las revistas de historietas nacen, en España, por el año 1865, con la publicación dedicada a la sátira política llamada “Caricatura”. Luego se comunicaron numerosas revistas ilustradas, como ser “La gaceta de los niños”, “El monitor infantil” y “Patufet” (en este caso en Catalán). Las publicaciones en la prensa madrileña comienzan en 1880, sobre todo con “Madrid Cómico”. Figuras importantes de los primeros tiempos fueron Apeles Mestres (con sus cuadernos de historietas) y Joaquín Xaudaró.
Recién en 1915 aparece la primera colección de cómics que se publica como una revista de aparición regular y continuada: “Dominguín”. Pero es a partir de 1917 en el momento que el comic cobra más importancia, gracias a los dibujos de gran calidad de la revista infantil “TBO” (de ahí el término “tebeos” para los cómics en España); allí aparecerían, entre otros, El profesor Franz (de Copenhague) y La familia Ulises (de Benejam). En 1921 se inició a comunicar la revista “Pulgarcito” (relanzada en 1947); allí aparecieron personajes como los gemelos Zipi y Zape (arriba a la derecha, 1948, de Escobar), Las hermanas Gilda (1949, de Vázquez), El reporter Tribulete (1951, de Cifré), y los aún vigentes “superagentes secretos de la T.I.A” Mortadelo y Filemón (izquierda, 1958, de Francisco Ibáñez).
Después llegaron las revistas “Pinocho” (1925), “Pocholo” (1931) y “Chicos” (1938). En esta última se destacaron los dibujantes Freixas y Blasco. Otras revistas que vale la pena mencionar son “Jaimito” (1945), “DDT” (1951), y la aún vigente “Jueves” (1977). Con el tiempo se perfeccionó el formato apaisado (esto es, un cuadernillo rectangular y horizontal) con personajes como El Guerrero del Antifaz (1944, de Gago) y El Capitán Trueno (1956, de Mora y Ambrós). Otros personajes de aventura fueron El Jabato (1958, de Mora y Darnís), el Corsario de Hierro (de Ambrós), Roberto Alcázar y Pedrín (1940, de Vañó) y Diego Valor (1954, de Jarber).
En cuanto a los personajes cómicos destacados, además hay que mencionar a Pepe Gotera y Otilio, Rompetechos, el botones Sacarino (todos de Ibáñez), Carpanta (de Escobar), Macaco (de “K-Hito”), Anacleto (de Vázquez), Rigoberto Picaporte (de Seg), etc. Entre los personajes más nuevos se encuentran “SuperLópez” (de Jan), Mot (de Nacho y Azpiri), Goomer (derecha, arriba, de Ricardo y Nacho), etc. Haciendo “click” en la estampilla de la izquierda podrá ver sellos de diversos personajes de tebeos.

FRANCIA
En francés, el cómic se denomina “bande dessinée”. Hacia el año 1889 el francés Georges Colomb (Christopher) publica lo que se considera como la primera historieta francesa: “La Familia Fenoullaird”. Luego sobresalió Amadée de Noe (Cham) con su obra “Historie de M. Lajaunisse”. Recién es en el siglo XX que las historietas propiamente dichas comienzan a comunicarse en las revistas. En el año 1934 apareció la primera tira cómica diaria: “Las aventuras del profesor Nimbus” (derecha), un sabio despistado, que era una haceción de André Daix.
Muy influenciado el cómic francés por el de Bélgica, se publicó mucho a personajes de autores belgas, como ser Tintín, de Hergé. En 1959 aparece la revista Pilote, publicación semanal que daría a conocer a dibujantes tan diferentes como Uderzo y Goscinny (los hacedores de Astérix y Obélix, a quienes vemos a izquierda y derecha, respectivamente), Gotlib (y sus famosos Dingodossiers), Moebius (hacedor del sargento Blueberry, en 1963), Cabu, Charlier, etc. Vale aclarar que Moebius era uno de los tres seudónimos de Jean Giraud (además llamado Gir), el dibujante francés más prolijo, y quien impondría su estilo en la ciencia ficción. Con un punto culminante entre 1968 y 1972, mientras esos cinco años, Pilote fue la mejor revista de cómic que nunca tuvo Francia. En 1972 se hace la editorial Futuropolis (desaparecida en 1994).
Futuropolis publicó cerca de 450 obras, y dio a conocer o apoyó a 200 autores, entre ellos Enki Bilal, Baudoin, Tardi, etc. Justamente, el mencionado Jacques Tardi fue el hacedor, en el año 1976, del personaje de Adèle Blanc Sec (izquierda), una muchacha cuya profesión bien puede ser la de periodista como la de escritora.
Desde 1973 se desarrolla el Festival d’Angoulême, que es “el” festival francés del cómic, y que se ha convertido en una institución anual y en la cita europea obligada para todos los amantes de la historieta.

ITALIA
La historieta italiana (fumetti) nació en diciembre de 1908, en el “Corriere dei piccoli”, con tiras dedicadas a los niños; los pioneros fueron Antonio Rubino (y su obra “Pippotto e Barbabucco”) y Attilio Musmás bien (con “El negrito Bilbolbul”, izquierda). Otros autores de los inicios, que vale la pena mencionar, fueron: Gandolín, Vieni, Caramba, Yorick, Pitigrilli y Vamba. La historieta italiana de aventuras surgiría en los años treinta, y mientras la segunda guerra mundial se lanzaría “Dick Fulmine” (derecha, arriba, de 1938, de Bono y Gori) y “Romano el Legionario”. Después llegaría Hugo Pratt con “L’Asso di Picche” (una mezcla de Batman y el Fantasma), y, ya en 1967, con “Corto Maltesse”, donde, con un dibujo sobrio, exacto y muy expresivo, contaría aventuras dentro del más refinado estilo de los años treinta. Con la aparición de “Valentina” (derecha, abajo, del año 1965) de Guido Crepax, florecería la industria del cómic erótico, especialidad donde se destacaría luego, entre otros, Milo Manara. A partir de los años setenta se desarrollaría de forma extraordinaria el cómic-social.

SUIZA
Tuvo a uno de los pioneros: Rudolphe Topffer, que era un profesor de Ginebra. En 1837 Topffer expresó las reglas elementales de la historieta: “Se compone, de una serie de dibujos autobiografiados al trazo, cada uno de estos dibujos va acompañado de una o dos líneas de texto. Los dibujos sin estos textos sólo tendrían una oscura significación, el texto sin los dibujos no significa nada”, sus obras se publicaban en álbumes horizontales con una tira de viñeta, en sus cómics “Les amours de M. Vieux Bois”, de 1827, y “Le docteur Festus”. En 1837 se publica su primera historieta en láminas. Entre los personajes famosos del cómic Suizo de los primeros tiempos estuvieron “Globi” (del año 1932, de Schiele y Lips) y “Papá Moll” (del año 1955, de Oppenheim-Jonas). ¿Un personaje actual? Podemos citar al niño “Titeuf” (derecha), quien fuera hacedo por “Zep” en el año 1991, y que se hiciera muy popular además en los demás países francoparlantes.

INGLATERRA
Los orígenes se remontan al siglo XVIII con Francis Barlow, quien usó bocadillos parecidos a banderas o rúbricas en sus hojas de propaganda de “El espantoso asunto infernal de los papistas”. Luego, los vicios y los disparates sociales de la época fueron satirizados en “La historia de una prostituta”, de William Hogarth, la primera de sus ilustraciones morales sobre asuntos modernos, presentados en colecciones de grabados para ser leídos en secuencia como un relato. Con el tiempo se fueron perfeccionando los bocadillos con lenguaje hablado, en especial en los dibujos de James Gillray.
En 1809 llegó, por parte de T. Rowlandson, una serie de aventuras de un personaje dibujado: “El viaje del Doctor Syntax” (derecha, arriba). En 1867 llegaría lo que muchos consideran como el primer personaje del cómic inglés: “Ally Sloper” (izquierda), hacedo por Charles Ross, con dibujos de Marie Duval. En 1890 fue el auge de las revistas de comics, con el primer número de “Comic cuts” (editado por A. Harmsworth). A partir de 1904 W. Haseldem desarrolló evolucionar la tira diaria de carácter político.
No obstante, las tiras cómicas llegaron tarde a los periódicos británicos, y, al principio, estaban dirigidos a los niños, con personajes como “Teddy Tail” (1915) y “Rupert” (1920), todos con el texto impreso debajo. Luego llegó “Pop” (de Watts, en 1921), con el texto en globos. En 1932 Norman Pett hace su famosísima “Jane”. En 1957 aparece, en el Daily Mirror, “Andy Capp” (derecha, de Reg Smythe). Entre 1950 y 1969, se publicó, en la revista “Eagle”, a “Dan Dare”, de Frank Hampson. Más recientes son las feroces sátiras políticas de Steve Bell tituladas “If”.
Fuente: todohistorietas.com.ar
















































